Antes que nada quisiera disculparme por mi prolongada ausencia debida en parte a los exámenes, a beber, a mi pretensión de hacer algo de deporte, a beber más... Pero ya es hora de volver por estos lares a ilustraros con mi sapiencia culinaria, que sé que sin mí estáis más perdidos que una rata en las cloacas de Meeren, así que no quería hacerme de rogar mucho más.
Hoy os traigo una receta muy sencilla, sana, barata, nutritiva y que además implica la utilización de una técnica que no sé si conoceréis, pero que se va a convertir en vuestra vida a partir de hoy mismo: El papillote.
Empecemos pues, describiendo un poco el ingrediente principal y la técnica previamente mencionada.
Este bicho con cara de tiburón retrasado es el comúnmente conocido como panga.
