Con un par de días de retraso respecto al último Martes de Pitanza me dispongo a relatar mi última frivolidad en la vitro de mi humilde hogar. Una cosa simple. Una hamburguesa. Pero no cualquier hamburguesa. Una hamburguesa que hace que todo el mundo frunza el ceño cuando se le relata su ingrediente principal. Una hamburguesa que cambió el rumbo de mi vida y probablemente el de la historia. Una hamburguesa para dominarlos a todos y atarlos en la gordura. La Luther Burger.
jueves, 22 de mayo de 2014
martes, 13 de mayo de 2014
Brownie Ario
Tras haber superado con no poca dificultad el trauma mencionado la semana pasada, vuelvo para mandar al traste todos los avances que hubieseis podido conseguir tras deglutir nada más que ensaladas, piña en su jugo y pollo a la plancha. No es mi deseo otro que el de hacer os retomar la senda de la gordura. Y para ello vengo hoy con la receta de este brownie, ese bizcocho tan marrón como el escroto de algunos que estoy seguro que todos habéis probado. El brownie digo. Y los huevos unos cuantos también.
Este es el color que la OMS recomienda mantener en su bolsa escrotal a todo hombre que se precie.
Quizás no tenga nada más de especial salvo el ingrediente que le confiere el apelativo de 'Ario'. Ése que mantiene la pureza del bizcocho y que perpetúa los genes de un chocolate superior a cualquier otro. Por supuesto, estoy hablando del chocolate blanco. La sencillez de la receta no es sino otro indicativo de la pureza de la elaboración, pero no os dejéis engañar, el resultado suscitará tal cantidad de sensaciones en todo vuestro ser que enseguida repudiaréis esos bizcochos suciamente contaminados por el chocolate de color (lo políticamente correcto ante todo). Veamos pues.
martes, 6 de mayo de 2014
Ensalada caprese: Especial trauma
Tras la consecución de unas fiestas de Mayo de Cabanillas nada desdeñables y el posterior trauma acumulado tras la ingesta masiva de elementos que no hacen más que fomentar un estado de salud nada óptimo, hoy vengo con una receta que intentará hacer las veces de purificador físico y mental. Y que además os vendrá bien para la operación bikini. Gordos.
Antes de que saltéis a la yugular increpándome por tomaros por idiotas que no saben ni hacer una triste ensalada y que por eso os voy a enseñar a hacer una, sabed que efectivamente os tomo por idiotas, pero no tanto. No es el objetivo de esta entrada enseñaros a hacer esta ensalada en particular, pues cualquiera puede buscarla en "Google" y arrojar los ingredientes con cierto desprecio dentro de un bol. Voy a enseñaros a hacer, o por lo menos a intentarlo, uno de sus ingredientes principales, que no es otro que la mozzarella. Veamos, pues, una manera de hacerla, que si bien no es la óptima, sí es la más asequible.
Antes de que saltéis a la yugular increpándome por tomaros por idiotas que no saben ni hacer una triste ensalada y que por eso os voy a enseñar a hacer una, sabed que efectivamente os tomo por idiotas, pero no tanto. No es el objetivo de esta entrada enseñaros a hacer esta ensalada en particular, pues cualquiera puede buscarla en "Google" y arrojar los ingredientes con cierto desprecio dentro de un bol. Voy a enseñaros a hacer, o por lo menos a intentarlo, uno de sus ingredientes principales, que no es otro que la mozzarella. Veamos, pues, una manera de hacerla, que si bien no es la óptima, sí es la más asequible.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
