jueves, 22 de mayo de 2014

Luther Burger

Con un par de días de retraso respecto al último Martes de Pitanza me dispongo a relatar mi última frivolidad en la vitro de mi humilde hogar. Una cosa simple. Una hamburguesa. Pero no cualquier hamburguesa. Una hamburguesa que hace que todo el mundo frunza el ceño cuando se le relata su ingrediente principal. Una hamburguesa que cambió el rumbo de mi vida y probablemente el de la historia. Una hamburguesa para dominarlos a todos y atarlos en la gordura. La Luther Burger.



Buscando información sobre los orígenes de esta exquisitez, no he encontrado nada de lo que cabía esperar en una elaboración de tal magnificencia. Nada épico, ninguna confrontación con derramamiento de sangre, ni una sola mención a Chuck Norris. NADA. Sólo una cita, que pese a no ser totalmente esclarecedora sobre quién fue realmente su creador, sí que puede ayudar a los redactores de Wikipedia a estrechar un poco el cerco. 
"I have a dream."

Porque si a algo se refería el bueno de Martin cuando pronunció esa frase, TENÍA QUE SER a la creación de esta hamburguesa. Y de ahí que se llamase Luther Burger, imagino. Fotico de los ingredientes, que no rechinen:

Carne picada, cebolleta, queso... ¿Pimientos del piquillo y nata? Bueno... Démosle una oportunidad. Espera, ¿donuts? ¿Pero qué coñ...?

Antes de que todos vuestros esquemas sobre la gastronomía universal se vengan abajo dejad que vuestro 'Yo' sinconductista aflore y permitid demostrar a estos buenos ingredientes que pueden conformar una hamburguesa de una calidad sin precedentes.

1º: Lo típico. Picamos un poco más la carne si fuera necesario y la sazonamos al gusto. En mi caso, con pimienta negra, ajo y cebolla muy picado todo, sal y perejil. Una mezcla que nunca falla. Añadimos un huevo y pan rallado hasta que veamos que podemos formar un filete sin que se nos desmorone todo.

2º: Nos preguntamos qué cojones hacer con un bote de pimientos del piquillo que caduca al día siguiente. Decidimos que tenemos que usar también, sea como sea, un brick de nata que caducó hace tres días. Ponemos en Google "nata+pimientos del piquillo". Vemos que aparecen aproximadamente 273.000 resultados en 0,31 segundos y que el primero es la receta de una salsa. Pensamos: "Pues claro, gilipollas"; y realizamos la receta que consiste en:
  1. Picar el ajo (1 diente) y el pimiento del piquillo (unos 200g) y confitarlo (Confitar: Cocinar en aceite a baja temperatura) durante unos 15 minutos.
  2. Añadir la nata (100ml más o menos) y mezclar bien.
  3. Echar un par de pizcas de sal y una cucharadita de azúcar (para concordar un poco con los donuts).
  4. Pasar a un vaso de batidora y batir hasta que nos quede una salsa bien homogénea y bien suave.
  5. Hacerle una foto pa'l blog.
#InstaSalsaDePimientosDelPiquillo. Vendría a sustituir al típico tándem ketchup/mayonesa/mostaza del que estoy tan hastiado.

3º: Paso absolutamente opcional. Como tampoco sabía qué hacer de guarnición, decidí coger un sobre de queso rallado y hacer crujientes para acompañar tan inconmensurable hamburguesa. El proceso es bien sencillo y muy resultón. Gráficamente:
 1. Echamos un puñadito de queso rallado en una sartén, plancha, etc. anti-adherente si es posible y aplanamos con una espátula.
 2. Tostamos bien a fuego fuerte, dándole la vuelta cuando estimemos oportuno.
3. Tras tostar por el otro lado, observamos la rigidez del resultado.

4: Lo demás es historia. Salteamos un poco la cebolleta/cebolla en una sartén y reservamos. Formamos un filete de carne bien hermoso y lo cocinamos a la plancha asegurándonos de que está bien hecho en el interior, así que ya sabéis, no pongáis el fuego a todo trapo para que no se os queme por fuera y se quede cruda por dentro y ya está.

5: Manipulamos el último y más importante ingrediente de cuantos hemos trabajado: El donuts. Así que cogemos una berlina y la cortamos por la mitad horizontalmente, pasándola posteriormente por la plancha para que el azúcar que lleva como glasa en el exterior caramelice.
Siempre tenéis la opción de cuidaros absolutamente nada en salud y utilizar dos donuts enteros. Yo, sin embargo, sí que lo hice, que estoy a plan.

6: Por último, realizamos el montaje de lo que será fruto del mejor bocado que hayáis pegado a algo. Donuts+queso+carne+salsa+queso+cebolla+donuts.


No me deis las gracias por introducir este manjar en vuestra vida. Dádselas a Martin Luther King.

No hay comentarios:

Publicar un comentario